24 jun 2014

¡Que te den morcilla!



Hace unos días, caminando de vuelta a casa, iba yo como siempre pensando en mis cosas cuando me topé con una parejita que discutían y ella le dijo al chico: "¡que te den morcilla...! me quedé sorprendida... ¿en serio? ¿que te den morcilla? hacía mucho tiempo que no escuchaba esa frase (muy fina, por cierto, cuando se trata de mandar al carajo a alguien ;p) Me resultó gracioso, aunque creo que a aquel chico no tanto.... y me acordé de esta recetilla para hacer morcilla casera.
Muchos pensaréis, ¿morcilla? ¡¡puaghhhhh, eso lleva sangre!! ya... a mi tampoco me gusta, no me gusta nada, pero hay que comer de todo, que se le va a hacer...




¡¡Pero lo más importante es no dejarse engañar por las apariencias, ya que en este caso se trata del pan con chocolate de toda la vida, jajajaja!!
¿He conseguido engañaros por un instante? esa era mi intención, soy muuuu mala lo sé, espero que me perdonéis algún día :-)


¿Os animáis a preparar estas peculiares "morcillas" de chocolate? !Mirad que poquitos ingredientes necesitamos!

- 250 grs. de chocolate, yo uso Nestlé Postres
- 200 grs. de galletas (un paquete de galletas maría, por ejemplo)
- 100 grs. de mantequilla
- 200 ml de nata líquida para montar
- 50 grs. de nueces picadas
- 50 grs. de avellanas picadas
- un par de bolsas de congelación

¿Nos pringamos?

- Empezamos calentando la nata en un cazo (o en el micro) y reservamos.
- Por otro lado, machacamos las galletas sin hacerlas polvo en un bol, lo podemos hacer con las manos o con la ayuda de un mortero por ejemplo.
- Calentamos también el chocolate con la mantequilla hasta que se fundan en  una mezcla suave y homogénea, en ese momento añadimos la nata y mezclamos bien.
- Añadimos esta mezcla al bol con las galletas y por último añadimos los frutos secos picados, mezclamos bien, nos quedará una pasta nada manejable. Aquí entran en acción las bolsitas de congelación.
- Dejamos templar la masa y la metemos en la bolsita de congelación, yo repartí la masa en dos bolsas para que me salieran dos morcillas bien chulas en vez de una súper gorda ;-)
- Presionamos bien la masa en el fondo de la bolsa para que quede bien repartida y la enrollamos.
- La dejamos enfriar en la nevera de un día para otro sobre una superfície plana.

¡Pasado ese tiempo, ya la tenéis lista!¡Os aseguro que sorprenderéis! ¡imaginad la cara de mi chico (que detesta la morcilla) cuando se la planté en la mesa para merendar!




Es muy sencilla de hacer y la podéis adaptar a vuestros gustos, usando otro tipo de galletas, otros frutos secos como piñones o almendras, podéis poner arroz inflado ... Incluso podéis añadirle miel o un chorrito de ron si no la van a tomar niños, ¡que te conozco y me los emborrachas!

Esta "morcilla dulce" la vi en un programa del Hormiguero hace unos años atrás, os dejo el enlace AQUÍ , para que veáis el paso a paso. ¡Me pareció súper original!

Truquiconsejos:

- En la receta del Hormiguero, añaden un poco más de mantequilla, lo he probado también así y me pareció que quedaba una masa demasiado aceitosa. Yo prefiero ponerle 25 grs. menos.
- Si queréis conseguir ese efecto "rugoso" de la piel de la morcilla, basta con pasarla por azúcar glass o cacao cuando ya esté firme. Tened en cuenta que al estar húmeda lo absorberá, así que lo mejor es hacerlo justo antes de servirla.
- Con la ayuda de una brocheta de madera, le inserté un cordoncillo que doblé por la mitad y anudé para darle un poco más de "realismo".

¡Así que, si te tienen que dar morcilla y no te gusta la de Burgos, al menos endúlzate el día con esta!

¡Feliz semana!

P.D: el aceite también es falso... no es más que agua teñida con colorante  alimentario amarillo y marrón  ;p



11 jun 2014

Trenza de Hojaldre Salada



¡¡Aixxxx!!! si es que se me pasan los días volando y no me da tiempo a hacer todo lo que me gustaría!
Así que hoy os propongo una receta de las que me gustan tanto, con ingredientes de "andar por casa", muy pero que muuuy resultona y sobretodo deliciosísima!! Una trenza de hojaldre salada. ¿Os apetece?
Es una receta sencilla y fácil de preparar con la que quedaremos requetebién en cualquier ocasión.
El hojaldre es muy versátil, así que podéis rellenar la trenza con lo que más os guste, ya sea salado o dulce.
En esta ocasión no me he querido complicar mucho y he recurrido al relleno de toda la vida... jamón y queso! Eso sí, sin renunciar al sabor y a comer bien, así que no perdáis detalle de lo que vamos a necesitar.

Ingredientes:

- Una lámina de hojaldre
- Jamón york ( yo he usado lonchas, también pueden ser taquitos...)
- Queso (esta vez he usado "Flor de Esgueva", ¡podéis poner vuestro favorito!)
- Bechamel ( ¡síii!, le da una cremosidad..... ¡¡mmmm!!, ¿que os da palo hacerla casera? lo sé, yo tampoco tenía tiempo ni ganas, así que me apañé muy bien con un brick de bechamel preparada, pero que no salga de aquí  ;-) Necesitaremos poquita, pero creedme, vale la pena ponerla, y, con lo que nos sobre ya tenemos para preparar mañana unos macarrones gratinados! Es un ingrediente clave para nuestra trenza).
- Huevo batido 
- Azúcar moreno (sé que hemos quedado en que es una trenza salada... pero el contraste de sabor es espectacular, es el otro ingrediente clave. Y si no, siempre 
podéis sustituirlo por sésamo, semillas de amapola... pero merece la pena probarlo.

¿Lo tenemos todo a punto? ¡Pues vamos a ello!

- Precalentamos el horno a 200º, con calor arriba y abajo sin ventilador.
- Extendemos la lámina de hojaldre sobre el mismo papel sulfurizado que suele llevar.
- Marcamos "SIN CORTAR", dos líneas paralelas que nos servirán para delimitar el hueco donde irá el relleno. (Ese hueco tiene que ser un poco más ancho que las líneas laterales, aunque en la foto no se aprecie...)
- En los laterales cortamos el hojaldre haciendo líneas horizontales de unos 1,5 - 2 centímetros.
- Ahora vamos con el relleno, ponemos primero una capa de jamón y encima una de queso. Cubrimos generosamente con bechamel y terminamos con otra capa de jamón.
- Llegó el momento de "trenzar", vamos cerrando el hojaldre cogiendo una tira de cada lado, de manera que vayan quedando superpuestas, y al finalizar, cerramos bien los extremos hacia adentro para evitar que se salga el relleno.
- Pintamos bien con huevo batido y espolvoreamos con azúcar moreno.
- La metemos en el horno hasta que esté doradita (20-30 min.)
- Pasado ese tiempo, sacamos la trenza del horno y la dejamos templar sobre una rejilla para que no se reblandezca.

"ozú" qué lío, ¿verdad?

Os dejo aquí el paso a paso con fotitos, es más fácil hacerlo que explicarlo.









¡Después de dejarla templar, ya la tenemos lista y bien bonita!




Aquí la foto del corte cuando todavía estaba calentita....


Imaginad qué rica debe estar la versión dulce de esta trenza, con crema pastelera y manzana, o con chocolate... 

Se puede comer fría o templada y es perfecta para merendar o cenar, y me parece ideal para llevarla a un picnic. Además la podéis preparar con antelación y su presentación siempre sorprende.

Os dejo el enlace de una canción que me encanta y no puedo dejar de escuchar... cuando me da por algo...  :-)


¡¡Espero que os animéis y me enviéis las fotitos de vuestras trenzas!!

¡Besitos mil!





30 may 2014

Cuajada de Galletas María



Seguro que sois much@s l@s que no os acostábais sin antes tomaros vuestro vaso de leche con galletas...qué recuerdos!! y qué ricas están mojaditas en leche fresquita o calentita, ya sea para desayunar, merendar o antes de ir a la cama!!
Hoy os propongo otra forma de tomarlas, un postre o merienda fácil, rápido de preparar y que nos sacará de más de un apuro cuando se nos queda medio paquete de galletas abierto y no sabemos qué hacer con él :-)


Y es que ya empieza a apetecer tomar cositas fresquitas y esta cuajada está muy rica!!


La receta para seis tarritos como los de la foto es la siguiente:

- 1 litro de leche
- Un sobre de cuajada
- Medio paquete de galletas María ( podéis añadir alguna más al gusto ;p)
- 75 grs. de azúcar
- 3 cucharadas de caramelo líquido (le aporta dulzor y colorcito, si no tenéis o  simplemente no sois muy "fans" del caramelo lo sustituís por 25 grs. de azúcar más. Yo en esta ocasión no puse caramelo y me quedaron más "blanquitas").

Y es tan fácil como triturar las galletas hasta dejarlas casi hechas polvo.
Del litro de leche, reservamos un vaso y lo calentamos en un cazo con el azúcar sin dejar que llegue a hervir.
A parte, mezclamos el resto de la leche con las galletas trituradas, el caramelo y el sobre de cuajada, y añadimos la preparación al cazo con la leche y el azúcar.
Cocemos con el fuego suavecito y removiendo con nuestra cuchara de palo hasta que empiece a espesar.
Ya podemos retirar la crema del fuego, repartirla en nuestros tarritos y dejarlos templar un poquito antes de meterlos en la nevera.
Deben refrigerarse un mínimo de ocho horas para que estén  bien cuajaditos y fresquitos!! 
Yo los he decorado con una galleta María (¡¡qué original soy ;p!!) pero podéis añadirle virutas de chocolate o lo que más os apetezca, y a disfrutar!!!


No podía marcharme hoy sin hablaros de Verónica del blog "La Cuina De Cloe", una buena amiga del instituto, madre mía parece que fue ayer...!! hemos retomado el contacto y después de descubrir que compartimos afición y pasión por la cocina ya estamos planeando empezar algún proyecto muuuyyyy interesante!!!
Os animo a visitar su blog, un espacio lleno de cosas bonitas que no dejará de sorprenderos!!

¡Feliz fin de semana!

16 may 2014

Bundt Cake de Nata y Vainilla


Un Bundt Cake es un bizcocho horneado en un molde "Bundt", los más conocidos son los de la marca Nordic Ware, tienen forma de corona y aristas muy marcadas para conseguir unas formas súper bonitas. Son caros pero por lo que voy viendo en otros blogs, son una caña! Yo todavía no tengo ninguno, pero de momento me apaño muy bien con este de Lidl que compré hace un tiempo por 4,99 €!! De hecho no hace falta ni siquiera que vuestro molde sea en forma de corona para  disfrutar de esta deliciosa receta, es muy sencilla y sale un bizcocho húmedo pero consistente y bien rico!!
Me llamó un montón la atención esta receta puesto que lleva nata montada, sí sí montada... yo la uso en otras recetas pero líquida, así que me puse manos a la "masa"!!
La receta original es de Bea Roque, yo os dejo aquí mi versión, con menos nata y más vainilla. 



¡¡Y es que estos bizcochos son tan conocidos que incluso el 15 de noviembre se celebra el día internacional del Bundt Cake!!


Ingredientes:

- 200 gramos de harina
- 50 gramos de harina de maíz (Maizena)
- medio sobrecito de levadura 
- media cucharadita de sal
- 1 brick de 200 ml. de nata para montar bien fría
- 3 huevos grandes 
- 200 gramos de azúcar
- 1 cucharada sopera generosa de extracto de vainilla, o en su defecto el extracto de 2 vainas de vainilla. ( yo uso pasta de vainilla bourbon Home chef, para mi es la mejor que he probado hasta ahora, le da un sabor a vainilla espectacular!)

Elaboración:

- Engrasamos el molde con mantequilla, aceite o spray desmoldante.
- Precalentamos el horno a 175º con calor arriba y abajo.
- Empezamos tamizando los ingredientes secos: harina, maizena, levadura y sal. Reservamos.
- En otro bol ( si está frío, mucho mejor) montamos la nata y reservamos en la nevera.
- Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volumen. Añadimos el extracto de vainilla y batimos.
- Vamos incorporando la mezcla de la harina poco a poco hasta que quede una masa homogénea y después añadimos la nata, esta vez con movimientos envolventes y ayudándonos de una espátula hasta que esté bien integrada.
- Volcamos la masa sobre el molde que engrasamos anteriormente, le damos  unos golpecitos suavemente contra la encimera y alisamos la superfície con la espátula.
- Horneamos durante 35-45 minutos o hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio (dependerá del horno y del molde), y siempre lo haremos sobre la rejilla, NO sobre la bandeja del horno, el tubo central de este tipo de moldes sirve para que circule el aire y conseguir una cocción adecuada.    
- Pasado ese tiempo, dejamos reposar el bundt en su molde 10 minutos y desmoldamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.
- Espolvoreamos con azúcar glas al gusto. (opcional).

  Aprovecho para mostraros una de las mil cositas que podéis hacer con vuestros washitapes, como personalizar cubiertos, botellitas...


Esta cinta de purpurina plateada la compré AQUÍ. La usé en navidad para decorar los sobres de los marcapáginas que preparé.


Los puntitos negros que se aprecian en la foto son de la vainilla... uno de mis sabores favoritos!!

¿Te animas a probar la receta?

¡¡Puedes recibir las recetas por mail suscribiéndote en la columnita que encontrarás arriba a la derecha del blog!!

¡Besitos mil!







   

2 may 2014

¡¡Con un par...!! o Brownies en cáscara de huevo ;-)



Desde que vi esta genial idea de preparar Brownie en el blog de Sandeea no podía dejar de pensar en huevos...??? y es que realmente hay que tener muchos huevos para poder hacerla!! concretando un poco más, muchas cáscaras de huevo! Así que la primera vez que la preparé recuerdo que estuve una semana haciendo tortillas, bizcochos, cremas... cualquier excusa con tal de ir "recopilando" las cáscaras que necesitaba!! Además de alertar a todo aquel que entrara en mi cocina con un: "¡¡No me toques los huevos...!!"
Ahora voy preparando y guardando las cáscaras según voy usando los huevos, así cuando tengo unas poquitas a punto repito la receta de nuevo.
Me parece una forma muy divertida y original de sorprender a nuestros invitados. ¡¡Y los peques alucinan, les encantan!!


Os la recomiendo 100 x 100! para l@s más impacientes lo único un poco entretenido (¡¡pero no difícil!!) es preparar las cáscaras para su uso, lo demás... coser y cantar!
Con las cantidades de Brownie de esta receta salen unos 13-16 huevos, dependiendo del tamaño que tengan. Si no tenéis suficientes cáscaras como me ocurrió a mi esta vez, podéis hacer mini Brownies con el resto de la masa. O si pasáis directamente de las cáscaras, os animo simplemente a que preparéis el Brownie porque está delicioso!! 

¡Vamos a empezar preparando las cáscaras!

- Pinchamos la base del huevo con un descorchador o una brocheta de aluminio y con el dedo nos ayudamos para ir haciendo un agujerito, parece complicado pero os aseguro que no lo es!!
- Vaciamos el huevo con la ayuda de una brocheta de aluminio, madera... y lo  limpiamos y aclaramos bien por dentro bajo el agua del grifo. Así con todas las cáscaras.
- Llenamos un bol con agua y sal. ( 100 gramos de sal por cada litro de agua). Introducimos las cáscaras con cuidado hasta que queden totalmente cubiertas, que no floten!!! hay que llenar de agua todo el interior para que salga el aire!! Y las dejamos ahí durante media hora.
- Transcurrido ese tiempo, sacamos las cáscaras y las dejamos secar sobre papel de cocina.
- Con un biberón de cocina o un embudo pequeño, vertemos un poquito de aceite en cada cáscara y la vamos girando para que se impregne bien de aceite por dentro. Dejamos salir el aceite sobrante y ya tenemos las cáscaras a punto  para rellenar ❤❤!!





¡Ahora a por el Brownie!!


- Fundimos la mantequilla con el chocolate troceado en un cazo o en el microondas (si lo hacemos en el microondas mejor en tandas de 30 segundos para que no se nos queme) vamos removiendo la mezcla hasta que quede homogénea y reservamos.
- En un bol batimos los huevos con el azúcar y añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla ( debe estar templada).
- Agregamos la harina, la sal y el cacao tamizados y batimos unos segundos para mezclarlo.
- Pasamos la mezcla a una manga ( si no tenéis, una bolsa de congelación servirá) y cortamos la puntita. (yo no hago un corte muy grande, así puedo rellenar las cáscaras sin necesidad de poner una boquilla redonda a la manga).
- Rellenamos las cáscaras 3/4 partes, es mejor rellenar de más que quedarnos cort@s y que nuestro Brownie no salga con forma de huevo :(
- Colocamos nuestros huevos en moldes de magdalenas o flaneras (si no tenemos, podemos hacer bolitas de papel de aluminio con una hendidura en el centro para que se sostengan bien). Yo uso este molde de Ikea, me viene fenomenal!!
- Con el horno precalentado a 180º horneamos nuestros Brownies unos 15-20 minutos .
- Pasado ese tiempo, los sacamos del horno y retiramos el exceso de masa y los restos con un paño húmedo en caso que sea necesario. Una vez están fríos, los restos se secan y es más complicado retirarlos.
- Dejamos enfriar y los servimos con el agujero hacia abajo.

¡¡Y ahora a esperar ver la cara de los comensales...  :-)!!








Los mini Brownies que preparé con la masa restante y decoré con una nuez y azúcar glass.... deliciosos!!!


Quedan súper bonitos presentados en hueveras como ésta, y como detalle para regalar son una pasada!! 

Truquiconsejos:

- Podéis rellenar las cáscaras con vuestra receta de bizcocho favorito, lo único a tener en cuenta es que si vuestra receta lleva levadura tendréis que rellenar un poquitín menos la cáscara con la masa.
- Los huevos de  cáscara blanca a veces no son fáciles de encontrar, pero podéis prepararlos perfectamente con los de color marroncito de siempre.
- Para teñir las cáscaras (en este caso, sí es mejor que sean blancas!) después de haber estado en agua salada, solo tendréis que llenar un vaso con agua, añadir un chorro de vinagre blanco y unas gotitas del colorante alimentario que queramos. Sumergimos totalmente la cáscara y la dejamos unos minutos o hasta que adquiera el tono deseado. Sacamos la cáscara con ayuda de una cuchara y la dejamos secar sobre papel de cocina con el agujero boca abajo con cuidado de no tocarla mucho para no dejar marcas. 


¡Espero que os animéis a preparar estos originales Brownies, seguro que dejaréis boquiabiert@s a más de un@, mil besos!


16 abr 2014

Rosquillas (¡¡con rosquillera Ibili!!)



El pasado lunes, mi amiga Sandra me preguntó si tenía alguna receta de rosquillas, las quería preparar para estos días de semana santa. Entonces se me encendió la "bombilla" y me acordé de mi rosquillera!! la tenía en el fondo del armario olvidada, pobrecica mía! No sé si algún@ de vosotras la tiene, es de la marca Ibili y va muy bien, además es muy barata, cuesta unos 4 euros. Yo en su día (porque la mía tiene ya 6 o 7 años), si no recuerdo mal la encontré en el corte inglés, pero la podéis comprar en tiendas de repostería online e incluso en ferreterías.
Agiliza mucho el trabajo ya que no tienes que andar dando forma a las rosquillas una por una. La masa que se consigue es bastante líquida y solo tienes que presionar el dispensador directamente en la sartén y freírlas, para mi es muy cómodo y mucho más limpio.

Con esta receta no se consiguen unas rosquillas duritas, al contrario, quedan esponjosas y blanditas al llevar menos cantidad de harina.



Aquí la foto con el "aparatejo" en cuestión... que aunque no es muy fotogénico, se le perdona por lo fenomenal que funciona!! 

Con las cantidades que os pongo salen 4 docenas de rosquillas! así que todavía estáis a tiempo de reducir a la mitad las cantidades si no queréis preparar tantas, aunque ya que os ponéis, así tenéis para varios días y para regalar ;)
En un lateral de la cajita de la rosquillera viene una receta, pero yo nunca la he preparado de esa forma. Si alguien la ha hecho o la hace, que me cuente qué tal sale! Os dejo la que yo siempre hago.

Ingredientes:

- 3 Huevos
- 250 grs. de azúcar
- 150 ml. de leche entera
- 150 ml. de aceite de oliva
- 150 ml. de zumo de naranja natural
- ralladura de un limón
- 1 copita de anís (si no os gusta, podéis prescindir de él. Podéis, en su lugar, añadir 50 ml más de leche y 50 ml más de zumo de naranja).
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- 700 grs. de harina
- 1 sobre de levadura

- aceite de girasol para freír las rosquillas.( 1 litro aprox)
- azúcar para rebozarlas

En primer lugar batimos los huevos con el azúcar hasta que estén blanquitos. A continuación añadimos la leche, el aceite de oliva, el zumo de naranja y la ralladura de limón. Mezclamos bien. Añadimos la copita de anís y la canela en polvo. Mezclamos. Y por último, añadimos la levadura y la harina tamizadas y  la vamos agregando hasta que nos quede una masa homogénea. Tiene que quedar como si fuera una crema, si os queda una masa un poco dura, podéis añadir un poco más de leche o zumo de naranja. Pasamos la masa a la rosquillera.
Mientras tanto, calentamos el aceite de girasol en una sartén, hay que poner bastante, para que las rosquillas queden bien cubiertas y debe estar muy caliente en el momento de echarlas a la sartén, después bajamos el fuego para que queden bien hechas por dentro y no se nos quemen por fuera. Yo lo bajo al 6 en la vitro.
Solo nos queda presionar el émbolo de la rosquillera y cuando veamos que asoma la masa, soltarlo. Lo mejor es hacer primero una prueba para saber qué cantidad de masa es la adecuada para que nuestras rosquillas no salgan del tamaño de una ensaimada :-)

No hay que poner muchas rosquillas a freír a la vez, tened en cuenta que llevan levadura y aumenta su volumen. Cuando estén doraditas de un lado, les damos la vuelta para dorar el otro. Se hacen muy rápido.

Conforme las vayamos haciendo, las vamos sacando y colocando sobre un plato  cubierto con papel absorbente de cocina para que suelten el aceite. Las dejamos un par de minutos y las pasamos por otro plato con azúcar para rebozarlas.

¡Listo! ya tenemos nuestras rosquillitas! se conservan bien en una caja hermética durante varios días y están tan ricas...con un café, un chocolatito, o a palo seco... jajaja!



Me estoy planteando seriamente cambiar de afición.... cada año me resulta más difícil sobrellevar la "operación bikini" !!

Y decirte a ti Sandra, que después de llevarnos todo el día hablando de rosquillas ya no tienes excusa para no prepararlas!! Te echo de menos, espero verte prontito...!!

¡Feliz puente de semana santa!

9 abr 2014

Cheese Cookies (Sin Huevo)





En casa nos encanta el queso, así que imagínate estas galletas!! mi chico ya las ha "bautizado" como "galletas voladoras" y es que cuando las preparamos no da tiempo casi ni a que enfríen porque vuelaaann!! ;p
Es una de esas recetas que me encantan, fácil, rápida de preparar y bien rica!!


¡Marchando una de galletas voladoras!

Necesitamos:

- 200 grs. de harina
- 150 grs. de mantequilla a temperatura ambiente
- media cucharadita de sal
- pimienta negra molida al gusto
- 160 grs. de queso cheddar rallado

Para espolvorear:

- sal gruesa
- orégano o pimienta negra molida


Batimos un poco la mantequilla en un bol y vamos añadiendo la harina con la sal y la pimienta al gusto. Añadimos el queso y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea.
Extendemos la masa con un rodillo entre dos papeles de hornear (papel vegetal), yo dejo un grosor de 6 milímetros. Y la dejamos enfriar en la nevera durante una horita, hasta que esté bien durita para que al cortar las galletas no pierdan la forma.
Pasado ese tiempo ya podemos cortar las galletas con el cortador que más nos guste, colocarlas sobre una bandeja de horno con papel vegetal y espolvorearlas con un poco de sal gruesa y orégano o pimienta negra molida. Para gustos colores :-) !! Yo siempre hago unas cuantas de cada, sobretodo que no se os vaya la mano con la sal!!
Si queréis colocarle una lámina finita de zanahoria recortada con un mini cortador, tendréis que hacerlo antes de espolvorear la galleta y presionando ligeramente para que se adhiera. 
Cuando ya las tengáis preparadas, las metemos en el horno precalentado a 180º hasta que se vean doraditas y ya las tendremos listas!!
Si tenéis voluntad (no como nosotros) dejadlas enfriar sobre una rejilla antes de devorarlas!!


Son ideales como aperitivo o para merendar, están tan ricas...!! Probadlas y ya me contáis :-)