30 may. 2014

Cuajada de Galletas María



Seguro que sois much@s l@s que no os acostábais sin antes tomaros vuestro vaso de leche con galletas...qué recuerdos!! y qué ricas están mojaditas en leche fresquita o calentita, ya sea para desayunar, merendar o antes de ir a la cama!!
Hoy os propongo otra forma de tomarlas, un postre o merienda fácil, rápido de preparar y que nos sacará de más de un apuro cuando se nos queda medio paquete de galletas abierto y no sabemos qué hacer con él :-)


Y es que ya empieza a apetecer tomar cositas fresquitas y esta cuajada está muy rica!!


La receta para seis tarritos como los de la foto es la siguiente:

- 1 litro de leche
- Un sobre de cuajada
- Medio paquete de galletas María ( podéis añadir alguna más al gusto ;p)
- 75 grs. de azúcar
- 3 cucharadas de caramelo líquido (le aporta dulzor y colorcito, si no tenéis o  simplemente no sois muy "fans" del caramelo lo sustituís por 25 grs. de azúcar más. Yo en esta ocasión no puse caramelo y me quedaron más "blanquitas").

Y es tan fácil como triturar las galletas hasta dejarlas casi hechas polvo.
Del litro de leche, reservamos un vaso y lo calentamos en un cazo con el azúcar sin dejar que llegue a hervir.
A parte, mezclamos el resto de la leche con las galletas trituradas, el caramelo y el sobre de cuajada, y añadimos la preparación al cazo con la leche y el azúcar.
Cocemos con el fuego suavecito y removiendo con nuestra cuchara de palo hasta que empiece a espesar.
Ya podemos retirar la crema del fuego, repartirla en nuestros tarritos y dejarlos templar un poquito antes de meterlos en la nevera.
Deben refrigerarse un mínimo de ocho horas para que estén  bien cuajaditos y fresquitos!! 
Yo los he decorado con una galleta María (¡¡qué original soy ;p!!) pero podéis añadirle virutas de chocolate o lo que más os apetezca, y a disfrutar!!!


No podía marcharme hoy sin hablaros de Verónica del blog "La Cuina De Cloe", una buena amiga del instituto, madre mía parece que fue ayer...!! hemos retomado el contacto y después de descubrir que compartimos afición y pasión por la cocina ya estamos planeando empezar algún proyecto muuuyyyy interesante!!!
Os animo a visitar su blog, un espacio lleno de cosas bonitas que no dejará de sorprenderos!!

¡Feliz fin de semana!

16 may. 2014

Bundt Cake de Nata y Vainilla


Un Bundt Cake es un bizcocho horneado en un molde "Bundt", los más conocidos son los de la marca Nordic Ware, tienen forma de corona y aristas muy marcadas para conseguir unas formas súper bonitas. Son caros pero por lo que voy viendo en otros blogs, son una caña! Yo todavía no tengo ninguno, pero de momento me apaño muy bien con este de Lidl que compré hace un tiempo por 4,99 €!! De hecho no hace falta ni siquiera que vuestro molde sea en forma de corona para  disfrutar de esta deliciosa receta, es muy sencilla y sale un bizcocho húmedo pero consistente y bien rico!!
Me llamó un montón la atención esta receta puesto que lleva nata montada, sí sí montada... yo la uso en otras recetas pero líquida, así que me puse manos a la "masa"!!
La receta original es de Bea Roque, yo os dejo aquí mi versión, con menos nata y más vainilla. 



¡¡Y es que estos bizcochos son tan conocidos que incluso el 15 de noviembre se celebra el día internacional del Bundt Cake!!


Ingredientes:

- 200 gramos de harina
- 50 gramos de harina de maíz (Maizena)
- medio sobrecito de levadura 
- media cucharadita de sal
- 1 brick de 200 ml. de nata para montar bien fría
- 3 huevos grandes 
- 200 gramos de azúcar
- 1 cucharada sopera generosa de extracto de vainilla, o en su defecto el extracto de 2 vainas de vainilla. ( yo uso pasta de vainilla bourbon Home chef, para mi es la mejor que he probado hasta ahora, le da un sabor a vainilla espectacular!)

Elaboración:

- Engrasamos el molde con mantequilla, aceite o spray desmoldante.
- Precalentamos el horno a 175º con calor arriba y abajo.
- Empezamos tamizando los ingredientes secos: harina, maizena, levadura y sal. Reservamos.
- En otro bol ( si está frío, mucho mejor) montamos la nata y reservamos en la nevera.
- Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volumen. Añadimos el extracto de vainilla y batimos.
- Vamos incorporando la mezcla de la harina poco a poco hasta que quede una masa homogénea y después añadimos la nata, esta vez con movimientos envolventes y ayudándonos de una espátula hasta que esté bien integrada.
- Volcamos la masa sobre el molde que engrasamos anteriormente, le damos  unos golpecitos suavemente contra la encimera y alisamos la superfície con la espátula.
- Horneamos durante 35-45 minutos o hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio (dependerá del horno y del molde), y siempre lo haremos sobre la rejilla, NO sobre la bandeja del horno, el tubo central de este tipo de moldes sirve para que circule el aire y conseguir una cocción adecuada.    
- Pasado ese tiempo, dejamos reposar el bundt en su molde 10 minutos y desmoldamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.
- Espolvoreamos con azúcar glas al gusto. (opcional).

  Aprovecho para mostraros una de las mil cositas que podéis hacer con vuestros washitapes, como personalizar cubiertos, botellitas...


Esta cinta de purpurina plateada la compré AQUÍ. La usé en navidad para decorar los sobres de los marcapáginas que preparé.


Los puntitos negros que se aprecian en la foto son de la vainilla... uno de mis sabores favoritos!!

¿Te animas a probar la receta?

¡¡Puedes recibir las recetas por mail suscribiéndote en la columnita que encontrarás arriba a la derecha del blog!!

¡Besitos mil!







   

2 may. 2014

¡¡Con un par...!! o Brownies en cáscara de huevo ;-)



Desde que vi esta genial idea de preparar Brownie en el blog de Sandeea no podía dejar de pensar en huevos...??? y es que realmente hay que tener muchos huevos para poder hacerla!! concretando un poco más, muchas cáscaras de huevo! Así que la primera vez que la preparé recuerdo que estuve una semana haciendo tortillas, bizcochos, cremas... cualquier excusa con tal de ir "recopilando" las cáscaras que necesitaba!! Además de alertar a todo aquel que entrara en mi cocina con un: "¡¡No me toques los huevos...!!"
Ahora voy preparando y guardando las cáscaras según voy usando los huevos, así cuando tengo unas poquitas a punto repito la receta de nuevo.
Me parece una forma muy divertida y original de sorprender a nuestros invitados. ¡¡Y los peques alucinan, les encantan!!


Os la recomiendo 100 x 100! para l@s más impacientes lo único un poco entretenido (¡¡pero no difícil!!) es preparar las cáscaras para su uso, lo demás... coser y cantar!
Con las cantidades de Brownie de esta receta salen unos 13-16 huevos, dependiendo del tamaño que tengan. Si no tenéis suficientes cáscaras como me ocurrió a mi esta vez, podéis hacer mini Brownies con el resto de la masa. O si pasáis directamente de las cáscaras, os animo simplemente a que preparéis el Brownie porque está delicioso!! 

¡Vamos a empezar preparando las cáscaras!

- Pinchamos la base del huevo con un descorchador o una brocheta de aluminio y con el dedo nos ayudamos para ir haciendo un agujerito, parece complicado pero os aseguro que no lo es!!
- Vaciamos el huevo con la ayuda de una brocheta de aluminio, madera... y lo  limpiamos y aclaramos bien por dentro bajo el agua del grifo. Así con todas las cáscaras.
- Llenamos un bol con agua y sal. ( 100 gramos de sal por cada litro de agua). Introducimos las cáscaras con cuidado hasta que queden totalmente cubiertas, que no floten!!! hay que llenar de agua todo el interior para que salga el aire!! Y las dejamos ahí durante media hora.
- Transcurrido ese tiempo, sacamos las cáscaras y las dejamos secar sobre papel de cocina.
- Con un biberón de cocina o un embudo pequeño, vertemos un poquito de aceite en cada cáscara y la vamos girando para que se impregne bien de aceite por dentro. Dejamos salir el aceite sobrante y ya tenemos las cáscaras a punto  para rellenar ❤❤!!





¡Ahora a por el Brownie!!


- Fundimos la mantequilla con el chocolate troceado en un cazo o en el microondas (si lo hacemos en el microondas mejor en tandas de 30 segundos para que no se nos queme) vamos removiendo la mezcla hasta que quede homogénea y reservamos.
- En un bol batimos los huevos con el azúcar y añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla ( debe estar templada).
- Agregamos la harina, la sal y el cacao tamizados y batimos unos segundos para mezclarlo.
- Pasamos la mezcla a una manga ( si no tenéis, una bolsa de congelación servirá) y cortamos la puntita. (yo no hago un corte muy grande, así puedo rellenar las cáscaras sin necesidad de poner una boquilla redonda a la manga).
- Rellenamos las cáscaras 3/4 partes, es mejor rellenar de más que quedarnos cort@s y que nuestro Brownie no salga con forma de huevo :(
- Colocamos nuestros huevos en moldes de magdalenas o flaneras (si no tenemos, podemos hacer bolitas de papel de aluminio con una hendidura en el centro para que se sostengan bien). Yo uso este molde de Ikea, me viene fenomenal!!
- Con el horno precalentado a 180º horneamos nuestros Brownies unos 15-20 minutos .
- Pasado ese tiempo, los sacamos del horno y retiramos el exceso de masa y los restos con un paño húmedo en caso que sea necesario. Una vez están fríos, los restos se secan y es más complicado retirarlos.
- Dejamos enfriar y los servimos con el agujero hacia abajo.

¡¡Y ahora a esperar ver la cara de los comensales...  :-)!!








Los mini Brownies que preparé con la masa restante y decoré con una nuez y azúcar glass.... deliciosos!!!


Quedan súper bonitos presentados en hueveras como ésta, y como detalle para regalar son una pasada!! 

Truquiconsejos:

- Podéis rellenar las cáscaras con vuestra receta de bizcocho favorito, lo único a tener en cuenta es que si vuestra receta lleva levadura tendréis que rellenar un poquitín menos la cáscara con la masa.
- Los huevos de  cáscara blanca a veces no son fáciles de encontrar, pero podéis prepararlos perfectamente con los de color marroncito de siempre.
- Para teñir las cáscaras (en este caso, sí es mejor que sean blancas!) después de haber estado en agua salada, solo tendréis que llenar un vaso con agua, añadir un chorro de vinagre blanco y unas gotitas del colorante alimentario que queramos. Sumergimos totalmente la cáscara y la dejamos unos minutos o hasta que adquiera el tono deseado. Sacamos la cáscara con ayuda de una cuchara y la dejamos secar sobre papel de cocina con el agujero boca abajo con cuidado de no tocarla mucho para no dejar marcas. 


¡Espero que os animéis a preparar estos originales Brownies, seguro que dejaréis boquiabiert@s a más de un@, mil besos!